Cuando empezamos a buscar precios de decoración de eventos en Madrid, podemos encontrar diferencias importantes entre unos profesionales y otros. Y es normal preguntarse cuánto cuesta realmente decorar un evento y, sobre todo, qué estamos pagando cuando contratamos a una decoradora profesional.
Cuando buscamos un profesional para decorar un momento importante, es normal preguntarnos por el precio. Y también puede surgir otra pregunta: si una decoradora está comenzando su negocio, ¿debería cobrar mucho menos que alguien que lleva años trabajando?
La respuesta no es tan sencilla como parece.
Estoy comenzando una nueva etapa profesional con mi negocio de decoración de eventos en Madrid y he tomado una decisión consciente: durante mi primer año trabajaré con un precio/hora y un margen de beneficio más ajustados.
Pero eso no significa que el trabajo, los materiales o el servicio tengan menos valor.
Significa que estoy aplicando una estrategia de lanzamiento que me permitirá hacer crecer mi portfolio, sumar nuevos proyectos, dar a conocer mi marca y conseguir que más personas descubran mi forma de trabajar.
Hay una parte importante del precio de una decoración que no depende de los años que lleve funcionando la empresa.
Los globos, las estructuras, las impresiones, las flores, los elementos personalizados, la repostería, los alquileres o el transporte tienen un coste.
Y ese coste es prácticamente el mismo para una decoradora que acaba de iniciar su negocio que para otra que lleva diez años en el mercado.
También existen muchas horas de trabajo que el cliente no siempre ve: diseñar la propuesta, buscar y comprar materiales, preparar y personalizar elementos, cargar, transportar, montar, desmontar y dejar todo nuevamente organizado.
Por eso, ser nueva no significa que un evento cueste menos producirlo.
Principalmente, dos elementos sobre los que sí puedo tomar una decisión empresarial: el precio que asigno inicialmente a mis horas de trabajo y el margen de beneficio que quiero obtener.
Durante esta primera etapa he decidido mantenerlos más ajustados.
Esto me permite ofrecer actualmente una relación calidad-precio especialmente interesante mientras construyo mi trayectoria empresarial, sin tener que reducir la calidad de los materiales ni dejar de dedicar a cada evento las horas que necesita.
No se trata de poner un precio bajo porque sí.
Se trata de conocer cuánto cuesta realmente realizar una decoración y decidir conscientemente qué rentabilidad quiero obtener durante esta primera etapa de mi negocio.
Esta diferencia es muy importante para mí.
Estoy comenzando mi trayectoria como empresaria, pero no estoy empezando a aprender a decorar eventos.
Me he formado profesionalmente como Diseñadora y Decoradora de Eventos en La Fiesta Jamás Contada, con Carmen López, y he realizado el Máster en Diseño y Decoración de Eventos.
Durante mi formación he trabajado aspectos que van mucho más allá de colocar elementos bonitos en un espacio: diseño, composición, color, proporciones, distribución de los elementos, creación de escenas, selección de materiales, planificación y desarrollo profesional de una decoración.
Porque una cosa es estar empezando a construir una trayectoria empresarial y otra muy distinta empezar sin conocimientos, método o preparación.
Por eso hay una frase que resume muy bien el momento en el que me encuentro:
Mi negocio está empezando. Mi formación empezó mucho antes.
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Cuando alguien comienza un negocio puede tener la tentación de pensar que debe cobrar únicamente los materiales o aceptar prácticamente cualquier precio para conseguir sus primeros clientes.
Yo no quería construir mi negocio de esa manera.
Cada proyecto que acepto lleva detrás trabajo, tiempo, conocimientos, materiales y responsabilidad.
Y el cliente que confía en mí no está contratando simplemente unas horas de trabajo. Está confiándome la decoración de un momento que probablemente sea importante para él y para su familia.
Por eso quiero que mi precio sea competitivo en esta primera etapa, pero también que exista una diferencia clara entre tener un precio de lanzamiento y trabajar sin valorar el propio trabajo.
Existe además una ventaja para las personas que confían en un negocio durante sus primeros años.
Durante esta etapa pueden acceder a un servicio profesional con una relación calidad-precio especialmente favorable, precisamente porque estoy priorizando crecer, realizar nuevos proyectos, ampliar mi portfolio y construir reputación.
Y eso no significa reducir la atención o utilizar peores materiales.
Al contrario.
Cada nuevo evento es especialmente importante para mí porque forma parte de la historia que estoy empezando a construir con Cumpliendo Sueños.
Si quieres descubrir quá tipo de decoraciones podemos crear, visita nuestra galería de eventos
Probablemente no.
Y creo que es importante decirlo con naturalidad.
A medida que aumenten mi experiencia, mi portfolio, las recomendaciones, la demanda y la evolución de mi negocio, mis precios también deberán evolucionar conmigo.
Es lo normal en cualquier actividad profesional.
Por eso, quienes confíen en mí durante esta primera etapa podrán beneficiarse de unas condiciones especialmente interesantes que responden al momento actual de mi negocio.
Yo cambiaría la pregunta.
No se trata de decidir si una decoradora nueva debe ser barata.
Se trata de preguntarse si conoce realmente sus costes, sabe cuánto vale su trabajo y tiene una estrategia de precios coherente con el momento en el que se encuentra su empresa.
No creo que una decoradora deba elegir entre dos extremos: cobrar como una profesional con una trayectoria consolidada desde su primer día o trabajar prácticamente gratis porque está empezando.
Existe una tercera opción mucho más sensata:
calcular correctamente los costes, valorar el propio trabajo y establecer una estrategia de precios adecuada a la etapa del negocio.
Esa es la opción que he elegido.
Mis precios crecerán conmigo, con mi experiencia, con mi portfolio y con la evolución de Cumpliendo Sueños.
Pero desde el primer evento quiero que haya algo que no cambie:
las ganas de hacer un trabajo del que tanto mi cliente como yo podamos sentirnos orgullosos.
Si estás organizando un cumpleaños, una comunión, un bautizo, una celebración de adultos, una boda o un evento de empresa, cuéntame qué tienes en mente.
Estaré encantada de conocer tu idea, estudiar el espacio y preparar una propuesta personalizada para convertirlo en un escenario especial.
Cuéntame qué celebración estás preparando y te ayudaré a encontrar la decoración adecuada».
No existe un precio único para la decoración de un evento. Cada celebración es diferente y el presupuesto depende de muchos factores: el tamaño de la decoración, el tipo de fondos, la cantidad de globos, la personalización, las flores, el Candy Bar, el transporte o el tiempo necesario para realizar el montaje y desmontaje.
Por eso, antes de darte un precio, necesito conocer qué quieres celebrar, dónde será el evento y qué tipo de decoración tienes en mente.
En Cumpliendo Sueños preparo cada propuesta de forma personalizada, buscando que la decoración se adapte al espacio, a la celebración y también al presupuesto disponible, sin renunciar a los estándares de calidad con los que he decidido trabajar desde el principio.
Si estás buscando decoración de eventos en Madrid, puedes conocer mis servicios y contarme qué tienes en mente para que podamos empezar a darle forma.